La aorta es el principal vaso sanguíneo que lleva sangre desde el corazón a todo el cuerpo, en la circulación general. Es por tanto el vaso sanguíneo de mayor tamaño (calibre o diámetro) y que soporta la mayor presión sanguínea. Su pared es altamente resistente, elástica y flexible, pero en ocasiones puede presentar enfermedades. 
Las principales enfermedades de la aorta son tres:

Aneurisma de aorta:

El aneurisma de aorta no es más que una dilatación del “tubo” o vaso sanguíneo que llamamos aorta.
Esta dilatación puede afectar a uno o varios segmentos e incluso a la totalidad de la misma. La dilatación es una manifestación de la debilidad de esa parte de la aorta, que cede por la presión de la sangre contenida en su interior. Si la dilatación es importante, la pared de la aorta se adelgaza más y acaba rompiéndose. Para restaurar su tamaño normal, e impedir su rotura, pueden ser necesarias alguno de los dos siguientes tipos de intervenciones

a.- Cirugía convencional con Sustitución aórtica: en este caso se sustituye el segmento de aorta dilatado por un tubo de material sintético. Si la parte de la aorta que hay que sustituir está próxima al corazón, puede ser necesario practicar estas intervenciones con carácter muy urgente, parando casi siempre el corazón y a veces parando incluso la máquina que mantiene el riego sanguíneo en el organismo.

b.- Cirugia endovascular: En este caso lo que se hace es un refuerzo interno de la misma, casi siempre sin necesidad de parar el corazón y sin la extirpación de la aorta. Se introduce una prótesis plegada que se ancla por encima y por debajo de la zona dañada. De esta forma la pared de la aorta no soporta la presión de la sangre y se reduce el riesgo de rotura. Salvo casos excepcionales no es preciso el uso de circulación extracorpórea y las prótesis se introducen desde la arteria femoral o la ilíaca. Puede realizarse incluso con anestesia regional o local.

Disección de aorta: La disección consiste en el despegamiento de la parte más interna de la pared aórtica de la parte más externa. De esta forma el "tubo" único original se separa en dos luces (verdadera y falsa). Dado que la pared de la aorta que soporta la presión sanguínea se ha reducido a la mitad de su grosor, tiene un alto riesgo de dilatarse y romperse, especialmente si la disección se inicia próxima al corazón (disección tipo A con inicio en la aorta ascendente). 
a.- Disección tipo A.- Es aquella que comienza a pocos centímetros del corazón, en la aorta ascendente. Estos casos suelen intervenirse de emergencia mediante anestesia general, circulación extracorpórea y toracotomía media. Esta intervención consiste en eliminar la zona por la que ha comenzado a disecarse  la aorta, uniendo después los dos extremos restantes o interponiendo un segmento de tubo de material sintético. 

b.- Disección tipo B.- Comienza un poco más alejada del corazón. Estos casos suelen intervenirse sin tanta urgencia, salvo que aparezcan complicaciones. En muchas ocasiones se resuelven mediante una endoprótesis (prótesis con forma de tubo que se introduce plegada en el interior de la aorta para reforzarla) que tapa el punto por el que comenzó a disecarse la aorta.
En otras ocasiones es necesaria la cirugía convencional y abrir el tórax del paciente por el costado izquierdo para eliminar la zona por la que ha comenzado a disecarse  la aorta, uniendo después los dos extremos restantes o interponiendo un segmento de tubo de material sintético. No suele ser necesario para el corazón en la disección tipo B.

Coartación de aorta:
La coartación aórtica consiste en una estrechez en un punto determinado de la misma, con lo que es difícil el paso de la sangre al segmento que se encuentra “más allá” de dicha estrechez. Suele provocar hipertensión arterial y casi siempre se puede resolver con una intervención quirúrgica que se lleva a cabo la mayoría de las veces sin parar el corazón, mediante dos posibles técnicas:
a.- Cirugía convencional, generalmente a través del costado izquierdo del paciente. Esta intervención consiste en eliminar la parte estrecha de la aorta, uniendo después los dos extremos restantes o interponiendo un segmento de tubo de material sintético. En algunas ocasiones no se puede actuar directamente sobre la misma y hay que hacer un puente o by-pass con un tubo sintético desde la zona anterior a la zona posterior a la coartación

b.- Cirugía endovascular, en que introducimos desde la arteria femoral un muelle o stent que dilata la zona estrecha. Este muelle normalmente está recubierto porque la aorta puede romperse al dilatarse. Estos procedimientos se recomiendan que se hagan siempre con un equipo quirúrgico disponible para tratar una posible rotura.

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